LOS PROGRAMAS DE ACCIÓN TUTORIAL

Documentos Generales: 
                     "Técnicas de Estudio"

   Título: " Los exámenes "

PREPARACIÓN DE LOS EXÁMENES

En las últimas semanas del curso es bastante frecuente que los estudiantes hagan sesiones de repaso algunos días de la semana, revisando y recalcando los puntos básicos.

Es la oportunidad que todo buen estudiante debe aprovechar. Haz un gráfico de cada uno de los temas de repaso y fíjalo frente a tu mesa de trabajo.

Échale un vistazo de vez en cuando y trata de formularte diversas preguntas sobre los contenidos claves ensayando las respuestas.

Cuando domines bien ese tema, traza una cruz sobre él y coloca el tema siguiente en su lugar, y así sucesivamente.

BUENOS O MALOS HÁBITOS

SI

NO

1. ¿He procurado, desde el comienzo de curso, llevar al día todas o casi todas las materias?

&127;

&127;

2. ¿He venido realizando frecuentes repasos a lo largo de todo el curso?

&127;

&127;

3. ¿Trato de imaginar posibles preguntas que podrían caer sobre aquello que estoy estudiando?

&127;

&127;

4. ¿Suelo ser responsable y previsor y me entero con tiempo del día, la hora y lugar de la prueba?

&127;

&127;

5. Antes de responder a cualquier cuestión, ¿hago un esquema mental o gráfico, si es necesario, de la respuesta adecuada?

&127;

&127;

6. ¿Acostumbro a contestar primero las preguntas que mejor sé para no perder tiempo?

&127;

&127;

7. Antes de comenzar a escribir ¿leo las instrucciones-preguntas?

&127;

&127;

8. ¿Distribuyo bien el tiempo entre distintas preguntas sin extenderme mucho en unas en detrimento de otras?

&127;

&127;

9. ¿Repaso los exámenes antes de entregarlos?

&127;

&127;

10. ¿Me fijo bien en las palabras clave para entender cada pregunta?

&127;

&127;

 

EN CADA ASIGNATURA

Nada más eficaz y reconfortante, desde el punto de vista psicológico que realizar un examen, a modo de ensayo, de cada una de las asignaturas fundamentales en estas semanas previas a los finales. Las preguntas pueden elegirlas tus padres o cualquier compañero.

Cumple fielmente los pasos que te indico a continuación y haz otro tanto cuando ya de verdad realices los ejercicios finales:

Lo mas practico es comenzar por las que se saben mejor, ya que así se pierde el miedo y se adquiere confianza en uno mismo. Las preguntas que peor se dominan se deben contestar hacia el medio y dejar alguna pregunta que sepas bien para el final, para que al profesor le quede buena impresión.

Dar un vistazo general a todo el texto y revisar la ortografía, la sintaxis, la redacción correcta, las posibles omisiones, la exposición poco clara o errónea, etcétera.

Las ideas deben aparecer de manera bien clara y precisa. Las ideas principales debes completarlas con las secundarias y los detalles, de manera que aparezcan pormenorizadas las partes de cada pregunta.

Toda exposición clara consta de: introducción, argumentación y conclusión.

 

Ya sabes que una pregunta en blanco puntuaría cero. Por eso, lo más razonable es que intentes centrar toda tu atención en el significado de la pregunta y trates de buscar relaciones lógicas con otras cuestiones del mismo signo y sentido.

Recuerda lo escuchado en clase, los apuntes pasados a limpio, alguna idea o palabra clave que se le haya escapado al profesor al ofrecer aclaraciones sobre la pregunta e intenta decir algo que sea coherente y tenga una relación más o menos directa con la pregunta en cuestión.

Es muy probable que aciertes, al menos en parte, y puedas sumar algún punto, que te vendrá muy bien.

 

EL LADO BUENO

Los exámenes han llegado a convertirse, por desgracia, en un fin en si mismos, ya que sólo se estudia para superarlos.

Pero, a pesar de su mala fama, del agobio y de la ansiedad que generan, son inevitables en una sociedad selectiva, que ofrece los mejores puestos de trabajo y un mejor nivel social a quienes demuestran estar mejor preparados y capacitados.

Estoy de acuerdo en sus aspectos negativos y en que los inconvenientes superan con creces a las ventajas, pero también es bueno que nos ocupemos en estas fechas de apreciar su lado bueno. Por este motivo te enumero algunas de las ventajas, para que tú intentes añadir alguna más.

Ventajas

Ponen a prueba tu capacidad de análisis de síntesis, de memorización, fijación y evocación de contenidos. Constituyen por tanto un buen ejercido mental.

Te ayudan a detectar tus fallos en el aprendizaje, las lagunas de contenidos, las correcciones que tienes que hacer y las medidas oportunas que debes tomar.

Constituyen una buena ocasión para afinar y profundizar más en la preparación de una asignatura, ya que te obligan a realizar varios repasos y revisiones de los contenidos, a fuer y relacionar bien los contenidos esenciales.

Finalmente, preparan para la vida profesional ya que, a lo largo de nuestra vida, nos veremos obligados a demostrar nuestra capacidad.

DECALOGO PARA LOS EXAMENES ESCRITOS

1. Leo las instrucciones cuidadosamente.

2. Distribuyo adecuadamente el tiempo disponible en cada examen.

3. Estudio las palabras y expresiones de la pregunta antes de comenzar cada una de las respuestas.

4. Planifico bien los puntos principales que quiero incluir en cada respuesta.

5. Me ciño en lo posible al tema y evito añadir información que no ayude a responder a la pregunta.

6. Vigilo mis expresiones y me esfuerzo por que sean claras, cortas y sencillas.

7. Soy conciso y voy al grano. Importa más la calidad que la cantidad.

8. Escribo con letra clara y perfectamente legible.

9. Enumero cada respuesta y sus distintas secciones y apartados.

10. Aprovecho el tiempo desde el principio y utilizo el sobrante en releer las respuestas y corregir los errores ortográficos.

VOCABULARIO PARA EXÁMENES

Será importante que conozcas las palabras utilizadas frecuentemente por los profesores en las preguntas de examen para que aprendas su significado exacto y qué es lo que se te pide especificar en cada respuesta:

Analizar. Decir las ideas principales, explicarlas y relacionarlas.

Averiguar. Buscar la verdad hasta descubrirla.

Bosquejar. Ofrecer los rasgos principales y los principios generales de un tema.

Catalogar. Apuntar o registrar ordenadamente personas, sucesos y datos.

Comentar. Aclarar el contenido de un texto, explicarlo para que se entienda más fácilmente.

Comparar. Expresar las diferencias y semejanzas.

Conciliar. Concordar dos o más cuestiones que parecen contrarias. Buscar sus puntos comunes.

Contrastar. Comparar mostrando las diferencias.

Criticar. Exponer las razones a favor o en contra de algo y terminar con un juicio argumentado.

Definir. Determinar el significado exacto y preciso de una palabra o la naturaleza de una cosa mostrando sus características más significativas y que le distinguen de otros conceptos afines.

Describir. Ofrecer una relación detallada de las características más importantes de los objetos, ya sea en forma de relato o mediante un desarrollo lógico.

Discutir. Exposición pormenorizada en la que se analizan diversas posturas o criterios a favor o en contra de una teoría. En la discusión se emplean argumentos, se aportan datos, investigaciones y trabajos referidos a un tema y se acaba ofreciendo una síntesis o conclusión.

Enjuiciar. Someter un tema o cuestión a examen, discusión o juicio, intentando determinar las causas para poder emitir una opinión objetiva y seria.

Enumerar. Citar de manera sucesiva, siguiendo un orden alfabético o numérico, uno por uno, los datos, ideas o aspectos más importantes de que consta un todo, sin entrar en detalles.

Establecer. Presentar los aspectos principales de un tema, cuestión o problema.

Evaluar. Señalar el valor de alguna cosa, indicando su importancia, su utilidad y las ventajas o desventajas.

Explicar. Expresar de forma sistemática el contenido de una teoría, doctrina o tema, interpretando las distintas partes de que consta y tratando de hacer más asequible, comprensible y claro su sentido.

Ilustrar: Explicar, aclarar y enriquecer algún concepto, ley o teorema mediante diagramas o gráficos o con ejemplos y casos prácticos.

Interpretar. Explicar y aclarar el sentido o significado de una cuestión, texto o teoría, mediante ejemplos y comentarios personales, empleando un lenguaje coloquial y perfectamente inteligible.

Justificar. Aportar pruebas y razones que apoyen una determinada decisión o conclusión respecto a una cuestión concreta.

Plantear. Proponer, exponer, o suscitar un tema, cuestión o asunto para ser estudiado y analizado. Ofrecer un proyecto, estructura o diseño sobre un tema determinado, especificando el camino a seguir.

Probar. Configurar, ya sea con argumentos lógicos o con la aportación de trabajos experimentales, la verdad o la falsedad de un supuesto.

Razonar: Aducir razones y explicaciones sobre las afirmaciones que hacemos.

Reconstruir. Exposición descriptiva de los distintos pasos y aspectos fundamentales de un proceso o de una teoría. También, relatar ordenadamente y desde el principio el desarrollo de una teoría.

Relacionar. Mostrar las conexiones o puntos de semejanza y de oposición, de influencia, interacción o dependencia entre dos o más hechos o situaciones.

Revisar. Analizar con especial atención y cuidado una lección, trabajo o proyecto, sometiéndolo a un nuevo examen para corregir, enmendar o repasar lo que sea preciso.

Sintetizar. Es lo mismo que resumir pero se diferencian en que en la síntesis se utilizan preferentemente las palabras del lector (es más personal) y en el resumen se emplean más las palabras del autor (es más impersonal).

MODALIDADES DE EXAMEN

Cuanto hemos dicho hasta ahora sirve para cualquier examen en general y especialmente para los exámenes tradicionales.

Son las llamadas pruebas objetivas, que por la rapidez en la corrección (mecánica o con plantilla), cada vez son más frecuentes.

Hay varias modalidades:

En estas pruebas debes empezar por enlazar aquellas respuestas que no presentan para ti ninguna duda y dificultad, dejando para el final las mas dudosas.

En estas pruebas también debes comenzar por responder a lo que estés completamente seguro, dejando lo que te resulte más dudoso para una reflexión final, tratando de encontrar puntos de apoyo en uno u otro sentido.

Cada vez son más habituales en la enseñanza media y universitaria.

Por eso creo conveniente dar algunos consejos al respecto:

1. Lee con la máxima atención las instrucciones.

2. Pon tu nombre en el lugar adecuado.

3. En cada pregunta presta especial atención a las palabras "señal" o "clave"(adjetivos y adverbios), que te darán la pista sobre las condiciones en que es correcta o incorrecta cada una de las respuestas.

¡Atención! a las siguientes palabras "testigos":

Siempre

Frecuentemente

Rara vez

A veces

Por lo general

Jamás

Nunca

Muchos

Pocos

Algunos

Más

Igual

Menos

Ninguno

Mejor

4. Elimina mentalmente las respuestas Incorrectas y centra la atención en las que juzgas verdaderas.

5. Procura contestar en primer lugar las que te resulten más fáciles y claras y no pierdas inútilmente el tiempo en las difíciles.

6. En estas pruebas y en las de «verdadero o falso» se suelen penalizar los errores, es decir, restan puntuación. Por eso, lo mejor es dejar en blanco las que no sabes contestar.

LOS EXAMENES ORALES