LOS PROGRAMAS DE ACCIÓN TUTORIAL

Documentos Generales: 
                     "Técnicas de Estudio"

   Título: " Salvar el curso "

CUANDO EL CURSO SE ACABA.

A estas alturas del curso debes tener claras dos cosas:

Las lagunas de contenido y los conceptos claves que en cada tema deben ser subsanados, reestudiados cuidadosamente y repasados con una mayor intensidad.

Una referencia clara de lo que el profesor de cada asignatura considera imprescindible para aprobar el curso.

Este es el momento de llevar a cabo una labor de puesta a punto o acción niveladora de los contenidos considerados imprescindibles siempre contando con la colaboración y orientación del profesor.

El debe saber que estás decidido a hacer un último esfuerzo para aprobar el curso y que deseas contar con su ayuda.

A continuación te ofrezco como ejemplo un modelo de ficha práctica para realizar la puesta a punto de los contenidos básicos en una asignatura:

Alumno ........................................................................................ Curso ...........

Asignatura: Matemáticas

1º/    Temas                                Lagunas de contenido detectadas

...........................................................................................................................
1

............................................................................................................................

2
............................................................................................................................

3

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2º/ Contenidos imprescindibles para aprobar por cada tema el curso

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..............................................................................................................................

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3º/ Plan de acción niveladora

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Como y cuándo vas a corregir las deficiencias detectadas y con qué medios...

Observarás que en este plan hay tres tipos de acción bien marcados:

1) Descubrir las deficiencias tema por tema

2) Averiguar los contenidos mínimos que necesariamente tienes que aprender y dominar para llegar al aprobado

3) Una acción niveladora especificando cómo, cuándo y con qué medios llevarás a feliz término el nuevo estudio de cada tema, con la autoevaluación o comprobación de que han quedado subsanadas las deficiencias detectadas en contenidos mínimos.

DISTRIBUCIÓN RACIONAL DEL TIEMPO

Aunque tu interés y esfuerzo no hayan sido excesivos hasta el momento, estoy seguro de que por lo menos si habrás comprobado ya cuáles son los temas que presentan más dificultad, el nivel de exigencia de cada profesor y otras variables detalladas a continuación:

Los resultados que vienes obteniendo a lo largo del curso, los obtenidos en el curso pasado, tu experiencia acumulada y la opinión de tus padres y profesores te pueden servir de referencia válida para averiguar en qué medida cada una de las asignaturas presenta más o menos dificultad para darle el tiempo, la dedicación y el esfuerzo adecuado

Es bueno que emitas un juicio sereno sobre tu propia capacidad intelectual calificándola de: muy alta, alta, media, media baja, limitada.

Hay materias que te gustan más por si mismas o porque el profesor sabe hacerlas más atractivas e interesantes o sencillamente porque a ti te resultan más fáciles.Por todo ello las actitudes podrán ser muy diversas muy positiva, positiva, poco esforzada, indiferente, pasiva y negativa.

Él es quien te ha de evaluar. Cada profesor tiene su forma de valorar, de corregir ejercicios, de tener en cuenta determinados aspectos a los que otros no dan importancia etcétera.

Se trata de que averigües, por estudiantes de cursos superiores y por ti mismo, si el nivel de exigencia de tu profesor es: excesivo, alto, normal, mínimo, y obres en consecuencia. Si el nivel de exigencia es verdaderamente escaso no debes limitarte a estudiar simplemente por aprobar, ya que pagarías muy caro las consecuencias de una deficiente preparación en el curso siguiente.

Si tienes varias asignaturas pendientes, a estas alturas del curso tus objetivos o metas serán lograr cuando menos un aprobado general y mejor aún algún que otro notable.

Por tanto sea cual fuere tu aprovechamiento hasta el momento, puedes marcarte como objetivo el lograr calificaciones de: suficiente, bien, notable y sobresaliente.

Es el momento de confeccionar tu propio cuadro de distribución racional del tiempo por asignatura, conjugando todas las variables y partiendo de las deficiencias detectadas en contenidos básicos.

El siguiente cuadro te puede servir de modelo:

Alumno .................................................................................... Curso .............

Asignaturas

Deficiencias

detectadas

Grado de

dificultad

Aptitud del

estudiante

Actitud

(Interés)

Exigencia

Profesor

Meta

propuesta

Tiempo

Por día

Matemát.

-

Mucha

Media

Positiva

Excesivo

Suficien.

30 min.

Lengua

-

Poca

Muy alta

Muy positiva

Alto

Notable

15 min.

Inglés

-

Bastante

Media

Indifer.

Normal

Suficien.

30 min.

Historia

-

Poca

Alta

Poco esfuerzo

Mínimo

Bien

20 min.

Ahora solo te queda mantenerte firme en el propósito de estudiar con mayor esfuerzo e interés, cumpliendo cada día fielmente la asignación de tiempo que has estimado más conveniente para cada asignatura según las deficiencias detectadas

Puedo garantizarte que el éxito lo tienes asegurado si mantienes un alto nivel de esfuerzo hasta el último día del curso.

Muchos lo han logrado poniendo en práctica cuanto aquí te aconsejo y luchando por cumplir día a día todos los objetivos marcados.

Los siguientes consejos te servirán de gran ayuda para cumplir tus propósitos; léelos con atención y aplícalos fielmente.

APRENDE A SER TU PROPIO PROFESOR

Lo primero que debe hacer el estudiante que pretenda aprovechar al máximo el tiempo que resta de curso es pasar a la acción de forma inmediata, hoy, ahora, en este mismo instante.

Centra todo tu interés, dedicación y esfuerzo en la tarea que tienes asignada para ir cumpliendo fielmente el plan de trabajo que has decidido llevar a cabo.

Sé inflexible contigo mismo y no cedas jamás ante los deseos de dejar para mañana parte de la tarea que debes terminar hoy.

En cuanto cedas una sola vez, será muy fácil claudicar las siguientes. Paso a paso, día a día, parrafo a párrafo y minuto a minuto, bien aprovechado.

Sobran las grandes promesas y los maravillosos propósitos. "Carpe diem", que dicen los latinos, «aprovecha al máximo cada día, tómelo por entero».

Recuerda:

" Carpe diem "

Ser tu propio profesor significa, más que cualquier otra cosa, no necesitar que estén tus padres y educadores continuamente encima de ti recordándote que tienes que estudiar. Debes tener plena autonomía y responsabilidad, dándote órdenes a ti mismo y exigiéndote con firmeza cumplir cuanto te has propuesto para lograr los objetivos marcados.

Estos objetivos debes escribirlos y tenerlos bien presentes ante tus ojos y releerlos cada día, para comprobar si tu comportamiento se corresponde exactamente con ellos.

UN EJEMPLO VÁLIDO

Este es un ejemplo de los objetivos que debes tener ante tu mesa de estudio.

Cópialos y ¡hazlos tuyos!

VALORAR TU ESFUERZO

Antes de que tus padres y profesores caigan en la cuenta de que cada día aprovechas más en el estudio, debes ser tú mismo quien, en cuanto te sorprendas cumpliendo lo que te hayas propuesto, te concedas unos momentos para elogiarte, animarte y felicitarte; y, sobre todo, sentir que estás satisfecho y contento contigo mismo.

Tienes el derecho y la obligación de valorar, reconocer y alabar calurosamente tu propio esfuerzo de manera inmediata.

Debes expresar de forma muy concreta que has estado bien o casi bien y recordarte a ti mismo, durante unos segundos, que tienes que estar alegre por ese pequeño logro que acabas de obtener.

Eres una buena persona y debes sentirte así, sin esperar el reconocimiento de los demás.

Puesto que te sientes a gusto y feliz por tu buen comportamiento, debes animarte a continuar en esa línea de conducta, alegrándote con el logro de nuevos objetivos que merezcan tu aprobación y felicitación.

No pienses que es vanagloria, autosuficiencia, ni orgullo el que uno reconozca de inmediato que está haciendo algo bien y se sienta satisfecho. Todo lo contrario, es señal de sinceridad, objetividad e inteligencia, porque a veces el egoísmo de los demás o el estar demasiado ocupados con sus intereses les impide observar y valorar lo bueno que hacemos.

Por eso, nadie mejor que uno mismo para proporcionarse los refuerzos y motivaciones que necesita, para seguir con ilusión y entusiasmo esforzándose en ser un poco mejor cada día a la hora de superar dificultades.

VIGILAR Y CORREGIR ERRORES

Los humanos nos equivocamos con frecuencia y nos olvidamos fácilmente de nuestros buenos propósitos. Cuenta con ello, pero no te desanimes.

Te voy a enseñar una fórmula eficaz para no caer en el desaliento. Cuando observes que tu conducta ya no se corresponde con los objetivos que te has marcado, no te enfades: trata de comprenderte y alentarte mientras analizas con claridad qué es lo que hiciste mal o cuándo empezaste a fallar.

Observarás que todo se debe a que no supiste vigilarte y por ello descuidaste los estudios, no distribuiste bien el tiempo o estuviste toda la semana especialmente distraído en clase.

Pero recuerda que no pasa nada, aunque tu comportamiento no haya sido excelente o ni tan siquiera aceptable; tú si eres una persona estupenda y eso es lo que importa.

Ahora mismo, sin más dilación, comienza a modificar tu conducta, a corregir tus errores de inmediato y volverás a sentirte responsable y bien contigo mismo.

Ser tu propio profesor consiste en saber ser tu mejor amigo.

Si eres tu amigo, razonas tu conducta y vigilas de cerca tus propios errores y trata de corregirlos de inmediato, comprobarás que es muy fácil cambiar los comportamientos inadecuados, especialmente si valoras tus propias cualidades y tu actitud de superación y esfuerzo.

El éxito está en estas pequeñas cosas. No cometas errores.