LOS PROGRAMAS DE ACCIÓN TUTORIAL

Documentos Generales: 
                     "Técnicas de Estudio"

   Título: " Los exámenes "

PREPARACIÓN DE LOS EXAMENES

Hay que evitar en lo posible los agobios de los últimos meses y semanas. Para ello, lo mejor es comenzar a preparar los exámenes desde el principio del curso.

Hay que procurar estar al día en todos los temas y trabajarlos de forma organizada confeccionando esquemas, resúmenes, utilizando apuntes, aclarando dudas, fijando los conocimientos que se resisten a ser aprendidos y sobre todo repasando frecuentemente los temas, creando este hábito desde el comienzo de curso.

Nuestra memoria es frágil y necesita que refresquemos y revisemos lo aprendido entrenándola a diario si deseamos que a la hora del examen no nos juegue una mala pasada.

Aunque muchos estudiantes no entienden demasiado bien la imperiosa necesidad de hacer una buena planificación de los exámenes desde principios de curso.

Sin embargo, ahora que todavía estáis a una distancia prudencial del fin de curso es cuando podéis remediar en buena medida los fallos que habéis venido arrastrando reiteradamente hasta este momento.

Tres razones fundamentales apoyan la tesis de que los exámenes se han de preparar ya desde el comienzo de curso.

Reflexiona seriamente sobre ellas:

En una palabra, que cuanto más y mejor hayas aprendido y repasado lo anterior, tanto más fácil te resultarán las nuevas materias a estudiar.

PREPARACION PRÓXIMA

Debe iniciarse unas 5-6 semanas antes de finales de curso. Tomándote este tiempo, puedes hacer un horario de repaso cono tranquilidad, confeccionándote una lista de los temas con la intensidad o dedicación que a tu juicio precisa cada uno. Puede servirte como esquema de repaso el ejemplo del cuadro. Síguelo día a día y comprobarás su utilidad.

 

PLAN DE REPASO

Día

Materia de estudio

Materia de repaso

Intensidad por temas

2

3

4

5

6

7

8

Lecc. 1-2

Lecc. 3-4

Lecc. 5-6

Lecc. 7-8-9

Lecc. 10-11

Lecc. 12-13

Festivo descanso

Lecc. 1-2-3

 

Lecc. 4-5-6

Lecc. 7-8-9

Lecc. 1 intensidad media

Lecc. 2 intensidad media

Lecc. 3 intensidad media

Lecc. 4 intensidad mínima

Lecc. 5 intensidad media

Lecc. 6 intensidad media

Lecc. 7-8 intensidad máxima

Lecc. 9 intensidad media

Si deseas mantener el interés, estudia más de un tema por día y repasa los ya estudiados, pasados dos o tres días.

Aunque el estudio y el repaso de las lecciones debe ser personal, enfrentándote con las dificultades de aprendizaje que te surjan, es muy importante que anotes tus dudas y que trates de resolverlas cuanto antes con el profesor o con tus propios compañeros.

No hay mejor complemento al repaso que reunirse una o dos veces por semana con los compañeros de curso para repasar, preguntarse y aclarar dudas en equipo.

En ese afán por aclararse y por aclarar a los demás las dudas que vayan surgiendo se consigue mayor atención e interés, se fijan mejor los contenidos más difíciles y se reduce la ansiedad ante el examen.

El contacto con los compañeros, superando las dificultades comunes ayuda a mantener el sentido de la proporción y a encarar con más confianza y esperanza los exámenes finales.

Te servirá de gran apoyo para organizar lo aprendido repasar todo el material de que dispongas sobre cada tema. Echa mano de los apuntes de clase, de las anotaciones marginales en el libro, de las dudas que necesitaste aclarar con el profesor, de los trabajos redactados por escrito y que tienen relación directa con los contenidos de la lección.

Trabaja con todo este material de manera conjunta para, posteriormente, hacer el estudio-repaso de dos tres o más temas que están relacionados, y que previamente has estudiado separadamente

Hazte diversas preguntas sobre los temas estudiados y pide a tus compañeros que te las hagan y trata de redactarlas por escrito, simulando exámenes parecidos a los que esperas que haga el profesor de cada asignatura.

Por cierto, será bueno adquirir información sobre los exámenes que suele poner, la forma que tiene de calificar y los contenidos a que da mayor importancia... De todo ello puedes informarte por los alumnos de cursos anteriores o por otro medio.

 

LA SEMANA ANTERIOR

Hay cuatro formas de calmar los nervios de esta última semana:

Echa mano de nuevo de los esquemas, resúmenes y apuntes y repasa lo esencial.

¿QUE HACER ANTES Y DURANTE EL EXAMEN?

Nos encontramos en las últimas 24 horas previas al examen. Es el momento del último repaso, pero ¿cómo?

En compañía de un amigo de tu clase que posea un nivel de conocimientos similar al tuyo, para dedicar estas últimas horas a revisar los puntos más débiles y difíciles del programa.

Haced cada uno una larga lista de preguntas y desempeñad alternativamente cada cinco preguntas los papeles de examinador y de alumno, exigiéndoos mutuamente ejemplos, aclaraciones, pruebas, datos...

Cuando hayáis terminado este bombardeo de preguntas alternativas, centrad vuestra atención en las respuestas incorrectas, defectuosas o contestadas a medias. Estudiadlas a fondo y comprobad de nuevo si todo ha quedado perfectamente comprendido y aprendido.

El hacer este último repaso con un amigo te servirá para vencer fácilmente las angustias de última hora y aumentar la confianza en ti mismo

LA NOCHE ANTERIOR AL EXAMEN

Acuéstate a la hora normal y no trates de estudiar febrilmente, devorando páginas hasta la madrugada.

Deja preparado todo el material de examen y las prendas de vestir, con el fin de que te acuestes tranquilo, sabiendo que lo tienes todo a punto.

Da un largo paseo antes de acostarte y toma un baño de agua tibia antes de ir a la cama.

Al levantarte, date una ducha de agua tibia y te sentirás tonificado. Ve tranquilo al examen.

Es necesario que poseas la habilidad de abordar con prontitud, serenidad y eficacia las cuestiones, preguntas y problemas en la forma que espera el profesor-examinador.

Por falta de técnica el mejor estudiante puede cometer errores, al parecer sin importancia, que reducirán la puntuación merecida la prisa, el cálculo erróneo del tiempo, la mala interpretación de unas preguntas, una presentación desordenada, el no ir directamente a la esencia de la pregunta y perder tiempo en aspectos poco relevantes y otros varios errores de este tipo, pueden hacerte perder 4-5 puntos en un examen en el que podrías haber sacado una puntuación muy alta.

Brevemente resumo los aspectos más importantes que has de cuidar antes y durante el examen.

DURANTE EL EXAMEN

El estado emocional previo a un examen es determinante. Para lograr la calma la serenidad y la relajación mental y física, vete al examen con la seguridad de que el normal nerviosismo inicial desaparece una vez transcurridos los cinco primeros minutos, cuando se ha llevado a cabo una preparación previa como te he indicado reiteradamente en la ficha anterior.

ANTES DE CONTESTAR

Cuanto escribas que no responda directamente a la pregunta, significa una pérdida importante de tiempo muy necesario.

IDEAS CLARAS

 

" Vete al grano "

No divagues ni pretendas dar la impresión al examinador de que sabes mucho por la cantidad de hojas que escribes.

Enumera cada una de las respuestas y marca con claridad los aspectos de una manera ordenada, con buena letra, sin tachaduras ni borrones.

Si no recuerdas la respuesta adecuada a una pregunta, intenta relacionarla con otros contenidos semejantes que tengas almacenados en tu mente y con los que guarde alguna relación.

Formúlate la misma pregunta desde otros ángulos y con tus propias palabras y es muy probable que te venga la inspiración.

SUGERENCIAS

A los padres es bueno estar cerca de sus hijos en la época de exámenes cuidando que pongan en práctica los consejos que les hemos ofrecido sobre la forma de preparar y realizar bien los exámenes.

En estas fechas, de una manera especial, hay que evitar en lo posible, las discusiones, broncas y gritos, tratando de crear un ambiente que tonifique psicológicamente al estudiante.

A los profesores en estos días, traten de regresar mentalmente a los años de estudiantes y revivir las sensaciones de temor, desasosiego y angustia que padecieron, intentando comportarse con los alumnos con la simpatía y calor humano que hubieran deseado encontrar entonces en sus profesores.

 

REFLEXIONES DESPUES DEL EXAMEN

La mayoría de los estudiantes, una vez acabados los exámenes, abandonan los libros y no se ocupan de reflexionar sobre los fallos que acaban de cometer y mucho menos sobre aquellos en que han incurrido a lo largo del curso.

Sin embargo, es bueno que los escolares responsables hagan una serena autoevaluación de su propio rendimiento, tanto de las pruebas finales que terminan de realizar como de todo el curso

Hoy te invitamos a reflexionar sobre tus propios fallos para que a la vista de ellos aprendas a marcarte nuevas metas.

TRANSFORMARLOS EN EXITOS

Para conseguirlo es necesario una reflexión sobre los exámenes.

Localiza y descubre tus propios errores.

Pide ayuda a tus compañeros si no recuerdas por ti mismo las preguntas con el contenido del texto y las explicaciones que dio el profesor en su día y que, seguramente, tendrás reflejadas en tus apuntes.

Saca a la luz los errores, las imprecisiones, los olvidos, las lagunas... Sé exigente y critico contigo mismo. No te andes con miramientos ni seas condescendiente con los fallos que hayas cometido

Llega hasta la verdadera causa de los errores, te ayudarán a encontrar tus fallos en los exámenes.

Formúlate las preguntas que te sugiero a continuación, a las que debes dar cumplida respuesta:

Actúa de manera inteligente y eficaz sobre las causas de los errores detectados en los exámenes.

Lo verdaderamente práctico es que, en lugar de lamentarte o justificarte, sin pérdida de tiempo, te traces un plan de acción, punto por punto, para dar solución desde la raíz a las deficiencias en contenidos básicos: una preparación demasiado superficial, mala organización en el estudio, poca habilidad para recordar y encontrar las ideas principales, mala presentación del examen, etc.

Autoexaminate nuevamente, pasados unos días intentando dar respuestas a las mismas preguntas que te formularon en los exámenes.

Sin más testigos que tú mismo, en tu propia casa, trata de hacer el examen perfecto que no lograste en su momento, pero que ahora, cuando has corregido los fallos, puedes demostrarte que es fácil conseguirlo

REFLEXIÓN RETROSPECTIVA

He aquí los puntos básicos de esta reflexión:

Después de estas reflexiones sobre todo el curso, debes pasar a la práctica, tratando de resolver cada problema una vez identificado

EJEMPLO PRÁCTICO

Andrés es un estudiante que ha terminado 4° de ESO con un aprobado general por los pelos y no está demasiado contento consigo mismo.

Ha reflexionado sobre las causas que han limitado un mayor aprovechamiento y ha llegado a la conclusión de que para comenzar 1.° de Bachillerato con esperanzas de éxito habrá de ser muy exigente consigo mismo, para lograrlo se ha propuesto los siguientes objetivos, que también podrían ser los tuyos:

1. Planificar y organizar mejor el tiempo dedicado al estudio de Lengua, Matemáticas e Idioma, asignaturas en las que encuentro mayor problema.

2. Poner en práctica la técnica del subrayado.

3. Atender más y concentrarse en las explicaciones del profesor tomando siempre notas y apuntes.

4. Relacionar lo aprendido en asignaturas como Historia o Literatura con otras afines o complementarias como Geografía o Lengua.

5. Estar atento a las cuestiones que el profesor indique como más relevantes o de su preferencia.

6. No abandonar jamás la clase sin aclarar con el profesor cualquier duda que le surja.

7. Comentar frecuentemente con los compañeros los temas dudosos o que entrañen mayor dificultad.

8. Si a pesar de todo tiene alguna evaluación negativa descubrirá los fallos y pondrá un remedio eficaz.

9. Tratar de encontrar verdadero gusto en el estudio no por notas o premios sino por lo maravilloso y útil que es saber.