LOS PROGRAMAS DE ACCIÓN TUTORIAL

Documentos Generales: 
                     "Técnicas de Estudio"

   Título:   " La memoria "

LA MEMORIA, IMPORTANCIA Y TIPOS

Las investigaciones más recientes tienden a considerar la memoria, no ya como un almacén de recuerdos ni como un simple receptor estático, sino como una amplia función cognoscitiva que utiliza y organiza activamente las informaciones recibidas.

Memoria y percepción son dos procesos inseparables.

A la percepción le corresponde la tarea de identificar y reconocer la información sensorial. Para ello, es imprescindible utilizar la información retenida en la memoria con el fin de estructurarla, comparándola y relacionándola de algún modo con la nueva información que se recibe.

No hay, pues, recepción sin memoria. Cuando la información vuelve a la memoria para su almacenamiento, ya ha sufrido un proceso perceptivo.

Toda información, por tanto, debe ser procesada y codificada antes de pasar a la memoria.

En palabras del psicólogo Neisser, "el proceso de información detecta y selecciona (atención), reconoce y elabora (percepción), almacena y recupera (memoria y aprendizaje) y utiliza (conducta)".

SU IMPORTANCIA

Es bastante frecuente encontrarse por ahí publicaciones de autores carentes de la más elemental formación científica sobre el proceso del aprendizaje humano que contraponen memoria con inteligencia, llegando a afirmar que la memoria es la inteligencia de los que carecen de verdadera inteligencia.

Esto es absolutamente incierto y hora es ya de que la memoria, que es la gran olvidada de la pedagogía actual, pase a ocupar el lugar que merece.

Como capacidad primordial al servicio del aprendizaje, ha de ejercitarse y cultivarse, ya que abarca nada menos que los procesos de fijación, retención, reconocimiento y recuerdo de la información y es imprescindible para la percepción.

Los ataques que viene sufriendo la memoria, de forma indiscriminada por parte de no pocos se debe a que identifican memoria con memorismo. Memoria sin sentido, que se ocupa únicamente de retener la información al pie de la letra, sin descubrir la relación existente entre las ideas básicas expresadas con palabras, grabando cualquier información sin entenderla...

Pero esto no es la memoria. Decíamos claramente al principio que toda información ha de ser procesada, codificada y, por tanto, entendida, antes de pasar a la memoria.

La memoria es reproducción de datos o experiencias vividas anteriormente, y en este sentido puede aparecer como simple capacidad para reproducir mecánicamente el pasado (palabras, fechas, números de teléfono, personas, situaciones especiales, conversaciones..).

Sin embargo, lo más importante de la memoria es que reconstruye el pasado de manera verdaderamente activa y dinámica. No es por tanto una función pasiva ni se opone a la creatividad, porque, al evocar el pasado, se da una recreación inteligente.

En estas fichas nos referimos a la memoria inteligente que se esfuerza por fijar y retener lo que previamente ha sido comprendido, haciendo buena la máxima del aprendizaje eficaz que dice:

"sólo se aprende lo que se entiende".

 

TIPOS DE MEMORIA

Sin duda, el modelo de memoria más conocido es el propuesto por Atkinson y Shiffrin (1968); es el llamado modelo estructuralista, que propone tres tipos de almacenamiento: de información sensorial, memoria a corto plazo y, por último, memoria a largo plazo

Almacenamiento de información sensorial (AIS).

Es la memoria sensorial de la información en cualquiera de sus variantes: auditiva, visual, táctil, gustativa... y presenta las siguientes características:

Registro textual de la información, tal cual, sin ningún tipo de transformación del estimulo

Su función principal es dar tiempo a que se operen sobre el estimulo otros mecanismos que extraigan la información y la elaboren.

El almacenamiento sensorial de la información es de brevisima duración. Su tiempo óptimo es menos de un segundo. Dura más la percepción del estimulo que el estimulo mismo

Memoria a corto plazo (MCP).

Es la memoria inmediata o amplitud psíquica del presente. Comprende las impresiones que se puedan abarcar con un único acto de atención.

Su amplitud depende, por consiguiente, de la atención momentánea. Su duración es muy breve, con el limite superior alrededor de unos diez segundos.

Se pueden retener entre 5 y 9 unidades con un solo golpe de atención, según se trate de números palabras o frases, y el tiempo de retención de esta memoria oscila entre un segundo y un minuto.

Este tipo de memoria es consciente y voluntario. Cuando tomamos de oído la dirección de una persona o su número de teléfono, podemos retenerlos durante unos segundos en la memoria; pero, como la capacidad de retención es tan limitada, para recordar después esa dirección o teléfono debemos hacer un acto consciente y repetir varias veces la información hasta que pase a formar parte de la memoria a largo plazo.

Con ello se consigue:

Retener el material en la memoria a corto plazo durante mas tiempo

Facilitar el paso a la memoria a largo plazo

Memoria a largo plazo (MLP).

Es la memoria remota y corresponde con lo que generalmente se entiende por memoria, en su sentido más propio.

La precede un periodo de consolidación. La maduración de los recuerdos tendría lugar durante los primeros 15 minutos. Una hora es, por lo general, suficiente para la consolidación casi completa de las trazas mnemónicas (huellas de la memoria).

La duración de la memoria a largo plazo abarca desde el fin del proceso de consolidación hasta el olvido; prácticamente es ilimitada.

Basándose en el contenido, E. Tulving distingue en la memoria a largo plazo entre memoria episódica y semántica.

La episódica es la forma en que el sujeto logra almacenar y recuperar una información ya conocida, pero relacionada en un contexto espaciotemporal determinado, vivido por el sujeto. Cuando aprendemos una serie de palabras y olvidamos alguna, no la olvidamos porque desconozcamos ese término concreto sino porque hemos olvidado su contexto (el lugar en el que estaba integrada).

La semántica, como es fácil suponer, es la que hace referencia al significado de las palabras.

CÓMO DESARROLLAR LA MEMORIA

Si es importante localizar la información que precisamos para un estudio eficaz, no lo es menos fijarla adecuadamente.

De ahí la necesidad de dotar al estudiante de la técnica que favorezca la fijación, retención y recuerdo de lo estudiado, sintetizado en estos puntos:

Mejora la percepción, la atención y la concentración.

Los fracasos en el recuerdo atribuidos a la memoria casi siempre son debidos a las percepciones defectuosas y a falta de atención y concentración.

Es muy importante que en el aprendizaje intervengan, si fuera posible, todos los sentidos, de manera real o imaginaria.

Ejercítate en la observación sistemática o dirigida.

A partir de la percepción de algo concreto, hay una gran cantidad de detalles y aspectos de mayor o menor importancia que escapan a la atención consciente.

Mediante la observación dirigida o sistemática, lo que se pretende es entrenarnos en captar conscientemente los detalles más destacados y que ofrecen mayores contrastes centrando también nuestra atención en aquellos otros que no aparecen de forma tan patente para formarnos una idea lo más exacta, completa y clara posible.

Pon en práctica el método de clasificación.

Se retienen mucho mejor los elementos de un conjunto si procedemos por clasificarlos en grupos que si pretendemos retenerlos aisladamente

Observa estos objetos distribuidos de una manera anárquica, y sin orden ni afinidad de ningún tipo, en el cuadro A, y perfectamente agrupados en conjuntos, en el cuadro B. Recuerda que el método de clasificación te será útil para fijar contenidos en cualquier asignatura lengua, Sociales, Naturales, Matemáticas, Idioma...

CUADRO A

Distribución anárquica

       playa            alicates                   bañador

video          tintero         auriculares

  bolígrafo                  verano                        libro

             tenazas          micrófono            serrucho

destornillador                                    televisor

 

CUADRO B

Distribución ordenada

bañador

playa

verano

aleta

televisor

video

magnetófono

auriculares

libro

cuaderno

bolígrafo

pluma

destornillador

tenazas

alicates

martillo

 

Capta el significado de las ideas básicas de un tema.

Cuanto más ricas y variadas sean las relaciones que establezcas entre los conceptos generales y sus principios básicos, mayor será tu memoria lógica.

Debes, por tanto, estructurar y relacionar muy bien todo el material que deseas retener, ya que nuestra mente es asociativa y capta más estructuras.

De ahí la importancia de la clasificación, visión de conjunto y asociaciones de los nuevos contenidos con los que ya existen en nuestra mente.

Emplea, siempre que te sea posible, asociaciones lógicas o intrínsecas, y si no es así recurre a las asociaciones arbitrarias, de carácter extrínseco, mediante historias inventadas, enlazando visualmente los datos con cualquier tipo de relación que se te ocurra.

Procura pensar con imágenes.

Convierte en imágenes lo que desees recordar. Pensar con imágenes es ver con los ojos de la mente.

En realidad la imaginación y el pensamiento están estrechamente unidos, ya que el conocimiento intelectual no es sino la representación mental o formación de imágenes de un objeto.

Formar la imagen mental de objetos concretos es bastante fácil; sin embargo, cuando se trata de nombres abstractos, para fijarlos hemos de recurrir al simbolismo. La esclavitud se simboliza por las cadenas, la paz por una paloma, la justicia por una bandera, la amistad por dos manos enlazadas.

Hay tres principios que ayudan a materializar las ideas, hacerlas más inteligibles y fijarlas mejor:

Activa la mente haciéndote preguntas sobre los contenidos para mejorar la asimilación y la fijación.

No leas ni estudies para salir del paso, sino con el firme propósito de recordar siempre lo aprendido y utilizarlo cuando sea preciso.

Fija contenidos por la repetición de ideas.

Lo que importa es repetir las ideas, vigorizar la asociación entre ellas y fomentar la cohesión, evitando la simple repetición mecánica.

Detalla claramente cuales son los motivos que te impulsan a aprender y confiar en tu capacidad para recordar.

Activa tu propio interés por el tema de estudio que vas a dominar. Presenta las distintas cuestiones y aspectos en forma de preguntas que precisan una clara contestación. Delimita cada una de las cuestiones y procura extraer su utilidad práctica inmediata. Reaviva a cada instante tu propia curiosidad por saber más sobre el tema y no te desalientes ante los primeros fracasos, teniendo siempre confianza en que, cuando apliques cuanto aquí te indicamos, no tendrás dificultad en recordar con fidelidad y prontitud.

Haz frecuentes pausas mientras lees o estudias para recordar, una y otra vez, lo que vas aprendiendo.

No te importe dedicar buena parte del tiempo a hacer frecuentes pausas, recordando ideas, enlazándolas con otras y estructurando por completo párrafos enteros.

Repite con tus propias palabras el contenido de lo estudiado hasta estar seguro de dominarlo

Contrarresta el olvido.

Se aducen varias causas para explicar el olvido, como no utilizar el material almacenado, debilitamiento natural de la huella del recuerdo e interferencia con los nuevos conocimientos que acceden a la mente...

El olvido retroactivo o de contenidos del pasado más lejano es el más habitual.

El olvido proactivo que se acaba de incorporar se produce por la excesiva semejanza entre lo almacenado y los nuevos aprendizajes.

Para contrarrestar el olvido haz lo siguiente: