LOS PROGRAMAS DE ACCIÓN TUTORIAL

Documentos Generales: 
                     "Técnicas de Estudio"

   Título: " La sesión de estudio "

LA SESIÓN DE ESTUDIO PASO A PASO

Es un defecto bastante generalizado en los estudiantes el sentarse a estudiar sin una reflexión, tanto sobre el tiempo de que disponen como sobre si tienen o no a mano el material necesario para no perder tiempo en buscarlo cuando más concentrados están. Por todo ello, bueno será que antes de sentarte a estudiar lo prepares todo y seas previsor.

Personalmente, creo conveniente aconsejarte que tengas en cuenta los dos aspectos siguientes: distribución racional del tiempo y comprobación previa a cada sesión.

DISTRIBUIR EL TIEMPO

Para distribuirlo racionalmente debes sopesar cada una de las siguientes variables:

Ejemplo: si, pongamos por caso, pretendes lograr una buena calificación en matemáticas y el profesor es muy exigente, la asignatura presenta para ti bastantes dificultades porque no estás demasiado capacitado, lógicamente habrás de adoptar una actitud de absoluto y total interés y esfuerzo en el estudio y, al mismo tiempo dedicar a esta asignatura todo el tiempo «extra» que te sea posible.

Esto es, distribuir racionalmente el tiempo

COMPROBACIONES PREVIAS

Antes de sentarte a estudiar debes comprobar además si te encuentras en buena forma física y psíquica; si has dormido lo suficiente, si has estado descansado y relajado, si estas bien alimentado, si no hay ningún problema importante que pueda mermar tu capacidad de atención y concentración...

Es importante que vayas a la sesión de estudio dispuesto a entregarte plenamente, sin que nada ni nadie impida un rendimiento máximo de tus facultades intelectuales.

Una vez realizada esta primera comprobación, que es de la mayor importancia, preocúpate de averiguar si tienes junto a tu mesa de trabajo y al alcance de la mano todo el material necesario para no levantarte a cada momento.

Me refiero a los libros de consulta, a las fichas, los cuadernos de apuntes, los diccionarios los cuadernos de limpio, los folios, los lápices, borradores, bolígrafos..

Finalmente, antes de sentarte a estudiar, debes calentar motores, es decir, avivar y estimular la seguridad y confianza en ti mismo, anticipándote a los buenos resultados que esperas obtener de un estudio bien planificado

EMPEZAR POR LO FÁCIL

Es el momento de comenzar a estudiar ya, sin más preámbulos, desde el mismo instante en que te sientes ante tu mesa de estudio.

Si te acostumbras a hacerlo así, tu cerebro se pondrá en marcha de forma refleja, automática y sin esfuerzo haciendo más fácil la actividad intelectual.

Lo que realmente importa es: comprender, asimilar y retener.

Sólo puede ser eficaz el estudio si entendemos el contenido y lo comprendemos en sus diversos aspectos.

De la comprensión se pasa a la asimilación o puesta en práctica de los contenidos que hemos hecho nuestros, relacionándolos con lo que ya poseemos, es decir, ensamblándolos con los que son de su mismo signo o guardan algún tipo de afinidad o relación.

Finalmente los retenemos, almacenándolos convenientemente en nuestro cerebro de forma que puedan ser evocados cuando fuere preciso utilizarlos.

 

DOS OBSTÁCULOS IMPORTANTES

CLAVES DE LA EFICACIA

Visión de conjunto del tema mediante una lectura rápida, estableciendo conexiones con los temas anteriores.

Hazte diversas preguntas sobre las ideas básicas, los objetivos que pretende el autor, los conocimientos previos que tienes sobre el tema, etc.

Divide el tema en unidades de menor rango: secciones o apartados, preguntas y párrafos. Desciende a la idea central de cada párrafo, plantéate preguntas sobre los diversos aspectos de esa idea y relaciona el contenido de los diversos párrafos entre si. Haz subrayados y confecciona resúmenes.

Mentalmente, de palabra y por escrito, expresa las ideas principales de cada párrafo, relacionándolas por orden de importancia hasta completar los contenidos de un apartado completo.

Hazlo con tu propio lenguaje coloquial sin ayuda del libro ni de los apuntes. Es fundamental que expongas las ideas del tema ordenadamente y según su importancia. La práctica habitual de este tercer punto de autoevaluación para averiguar si has logrado comprender, asimilar y retener lo que has estudiado te conducirá sin duda al éxito.

Repasa varias veces el tema estudiado, insistiendo en los aspectos que te hayan quedado más débiles o confusos y que al examinarte veas que aún no dominas.

Después de cada sesión de estudio, felicítate a ti mismo si has trabajado con tesón, organización y eficacia.

 

Prémiate por haberte esforzado.

 

Es importante que te sientas contento contigo mismo por tu constancia y responsabilidad.