LOS PROGRAMAS DE ACCIÓN TUTORIAL

Documentos Generales: 
                     "Técnicas de Estudio"

   Título:     " Leer   bien "

LEER BIEN PARA ESTUDIAR MEJOR

Muchos estudiantes confunden saber leer con la aptitud para reconocer signos gráficos (letras) y transformarlos en acústicos con cierta facilidad y ritmo.

Pero esto no es saber leer.

Quienes leen demasiado lentamente, de forma mecánica, sin concentración y no recordando apenas lo que acaban de leer, no han adquirido todavía las destrezas mínimas de una lectura provechosa para el estudio.

Como ha dicho acertadamente Mialaret «Saber leer es ser capaz de transformar un mensaje escrito en un mensaje sonoro siguiendo unas leyes muy precisas; es comprender el contenido de dicho mensaje escrito; es ser capaz de juzgarlo y de apreciar todo su valor estético».

Todos los autores que se han ocupado del tema coinciden en señalar como fundamental el comprender lo leído accediendo a las ideas principales, el juzgar o evaluar el contenido expuesto, el almacenarlo convenientemente y relacionarlo con otros que guarden afinidad directa o indirecta y, finalmente, el recordarlo o evocarlo con prontitud cuando sea necesario.

Saber leer significa, en definitiva, entresacar las ideas básicas, captar los detalles más relevantes y emitir un juicio critico sobre todo aquello que se va leyendo

PRIMER OBJETIVO: BUSCAR LA IDEA PRINCIPAL

Cuando inicias la lectura de un libro, un capitulo, una división del capítulo y un párrafo, debes tener bien presente que cada uno de estos cuerpos de lectura encierra un tipo de idea principal que va desde la más genérica, expresada casi siempre en el titulo del libro, a la más especifica de cada párrafo.

Cualquiera que sea el libro objeto de estudio que caiga en tus manos, observarás que la idea central o contenido general se va dividiendo y subdividiendo en capítulos, los capítulos en apartados o secciones y las secciones en párrafos.

Se da por tanto una verdadera jerarquía de ideas a distintos nivel:

La idea principal del párrafo.

Es muy importante que te ejercites en encontrar la idea principal de cada uno de los párrafos que, en su conjunto, compondrán, conformarán y completarán la idea fundamental del capitulo o de las secciones en que éste se divida a su vez.

Observarás que en el párrafo la idea principal se encuentra en varias frases de forma más o menos clara, aunque siempre suele haber una frase fundamental que la contiene de una manera explícita e inequívoca.

Conociendo el estilo del autor, es bastante fácil descubrir su costumbre de colocar la frase clave al principio, al final o a mitad de párrafo.

Sin embargo, no es raro que la idea clave no se exprese con tanta claridad y se encuentre implícita, escondida a lo largo de todas las frases.

Haciéndote distintas preguntas sobre lo leído descubrirás por ti mismo la idea principal, que expresarás con tus propias palabras.

La palabra que más se repite, encubierta tras distintos sinónimos, suele contener la idea fundamental.

Las secundarias o complementarias

las encontrarás en palabras o frases que se relacionan de forma directa con la principal, ya sea rechazando ideas contrarias, dando más detalles, abundando en aspectos más específicos y aclaratorios u ofreciendo otros argumentos de apoyo.

El estudiante realiza su actividad intelectual fundamentalmente a través de la lectura.

El libro seguirá siendo durante siglos la principal fuente de saber de toda persona culta y sacar el máximo provecho de cuanto leemos contribuye de manera directa a aumentar continuamente nuestros conocimientos, a desarrollar nuestra capacidad de análisis y de sintaxis, a madurar nuestro juicio critico, a potenciar nuestra imaginación creadora, a saber expresarnos con facilidad y propiedad oralmente y por escrito.

Leer bien, en definitiva, es el modo más adecuado de aprender a estudiar con plena eficacia.

RETRATO ROBOT